Golondrinas, una a una

 

PRESERVACIÓN DEL PATRIMONIO NATURAL

 

Golondrinas, una a una

 

 

1. • Más de 500 aficionados intentan censar en Catalunya todos los nidos de avión común, la especie más urbana

2. • En el 2008 contabilizaron 23.000 parejas en 154 municipios

 

 

 

 

 

ANTONIO MADRIDEJOS

BARCELONA 6/4/2009

 

Un total de 246 nidos de avión común, la más urbana de las golondrinas que nos visitan cada año, pudieron observarse en el 2008 en una iglesia de Sant Andreu de Llavaneres, en el Maresme. Ni uno más ni uno menos. "Han aprovechado muy bien la particular estructura del edificio, con aleros en zonas elevadas, para colonizar las fachadas", explica el biólogo Andreu Requejo, que fue el encargado del seguimiento.

 

En La Pobla de Claramunt (Anoia) hubo también un edificio con una cifra similar: 248. Sin embargo, ambos casos quedaron lejos del récord de Catalunya: "En la catedral de Lleida ha llegado a haber 1.400 nidos, aunque el año pasado se ocuparon unos 600, posiblemente por las adversas condiciones meteorológicas", afirma el ornitólogo Jaume Bonfil, responsable del censo en tan singular monumento.

 

Requejo y Bonfil son algunos de los más de 500 voluntarios, desde naturalistas profesionales hasta estudiantes de colegios, que participan en el primer censo exhaustivo de la especie en Catalunya, una iniciativa mastodóntica que empieza a dar sus frutos tras dos años de trabajo. "En el 2008 se censaron exactamente 23.127 nidos ocupados, 1.004 nidos en construcción y 11.623 nidos rotos en los 154 municipios analizados, el 17% del total", resume Anna Dalmau, coordinadora del Projecte Orenetes, puesto en marcha por el Institut Català d’Ornitologia (ICO) y la Obra Social de Caixa Catalunya.

 

De mantenerse esta proporción, saldrían unas 136.000 parejas de avión común en todo el territorio, aunque sería poco científico considerar que en los 900 municipios catalanes se va a cumplir el mismo patrón. De hecho, y aunque se trata de un ave muy ubicua, al nivel incluso del gorrión, es más escasa en el Pirineo. El Atles dels ocells nidificants, menos preciso que el actual censo, calculó en el 2000 una población de entre 137.000 y 204.000 parejas adultas. La golondrina común, de ámbito más agrícola, contaba en aquel entonces con unos efectivos similares.

 

El censo tiene por objeto definir las medidas de gestión y protección más adecuadas. "El avión común sigue siendo una especie bastante frecuente, pero su población se ha reducido mucho en los últimos años", insiste el naturalista Sergi García, que realiza el censo en la ciudad de Barcelona. Según sus datos, en el 2008 se contabilizaron 131 nidos ocupados, una reducción notable con respecto a años previos.

 

En este caso tuvo mucho que ver la sequía, un problema inevitable, pero los grandes factores de regresión son muy variados: el declive del ambiente rural, que ha supuesto una pérdida del barro indispensable para crear los nidos; el dominio de los edificios modernos sin salientes, que impiden instalarlos; la escasez de insectos por la contaminación; la destrucción deliberada de nidos por parte de propietarios poco pacientes con los excrementos; la falta de medidas de protección en África…

 

Dónde, cómo, cuándo

Además del número total de ejemplares, los participantes en el censo computan e incorporan en un web (www.ornitho.cat) otros datos sobre las colonias de sus respectivos municipios, como la tipología del edificio donde está el nido, la altitud y la llegada de la primera pareja. Muchas aves migradoras empiezan a llegar estos días a Europa tras una migración desde sus cuarteles de invierno en África, pero las golondrinas son particularmente fieles a sus centros de cría. "Es fantástico comprobar que tras miles de kilómetros de vuelo dan con el mismo nido que ocupaban el año anterior", dice Requejo.

 

El Projecte Orenetes ha obtenido curiosos resultados. A la espera de concluir el cómputo en algunos municipios con colonias muy densas, como Lleida, Santpedor, Sant Mateu de Bages, Cassà de la Selva y Mollet, la localidad que en el 2008 censó más nidos de avión común fue Olot, con 1.157. Si se atiende al número de habitantes, entonces el municipio con mayor densidad fue Margalef (Priorat), con 3,4 nidos per cápita. Finalmente, Sant Adrià de Besòs tuvo el nido a mayor altura, concretamente en la novena planta de un edificio, mientras que Alp, en el Pirineo, fue el pueblo con nidos a más altitud, a 1.264 metros sobre el nivel del mar.

 

 

 

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Ornitologia. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s