Las grajillas detectan la mirada humana

 

Ni perros ni chimpancés lo consiguen

 

Las grajillas detectan la mirada humana

 

 

 

Grajilla, Corvus monedula

 

2 de abril de 2009

 

Las grajillas son sensibles a la orientación de la mirada humana, según sugiere un estudio de la Universidad de Cambridge y la Universidad Queen Mary de Londres (Reino Unido) que se publica en la revista ‘Current Biology’.

 

El estudio muestra que esta ave de la familia de los cuervos cambia su conducta cuando alguien mira en su dirección.

 

Según los investigadores, este tipo de córvidos reconoce el papel de los ojos en la percepción visual o al menos son extremadamente sensibles a la forma en la que se orientan los ojos humanos.

 

Cuando se mostraban alimentos, las grajillas criadas en cautividad tardaban más tiempo en tomar esta recompensa si una personas dirigía los ojos hacia la comida que cuando miraba a otro lado. Las aves dudaban sólo cuando la persona en cuestión no les era familiar y por ello podía ser una amenaza.

 

Además, las aves eran capaces de interpretar los gestos comunicativos humanos como los cambios de la mirada y su atención en un determinado punto, lo que ayudaba a los animales a encontrar alimentos escondidos. Las aves no conseguían utilizar indicios estáticos, incluyendo la mirada o la orientación de la cabeza en ese contexto.

 

 

 

 

A diferencia de la mayoría de las aves, los ojos de las grajillas tienen una pupila oscura rodeada por un iris blanco con reflejos plateados. Los investigadores señalan que las grajillas son probablemente sensibles a los ojos humanos porque, como en los humanos, los ojos son un importante medio de comunicación para ellas.

 

 

 

Las aves examinadas en el estudio podrían ser incluso mejores que las aves silvestres atendiendo a la mirada humana y respondiendo a gestos de las personas que las han criado.

 

Los descubrimientos son especialmente importantes dado que la mayoría de especies investigadas, incluyendo al chimpancé y al perro, no son particularmente sensibles a la orientación y mirada de los ojos.

 

Los chimpancés y perros parecen basarse en indicios como la cabeza o la orientación del cuerpo para determinar la dirección hacia la que miran los otros y no parecen apreciar los ojos como los órganos visuales. Los resultados sugieren que las habilidades mentales de las aves deberían ser más tenidas en cuenta.

 

 Según explica Auguste M.P. von Bayern, directora del estudio, "podríamos haber subestimado la esfera psicológica de las aves. Las grajillas, entre otras muchas aves, forman vínculos de pareja para toda la vida y necesitan coordinares y colaborar estrechamente con sus compañeros, lo que requiere una forma de comunicación eficaz y una sensibilidad ante la perspectiva de su pareja".

 

 

 

 

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