Historia del clima y la conservación

 

Historia del clima y la conservación

 

La Selva Atlántica se extendía a lo largo y ancho de la costa brasileña.

Richard Black
BBC Ciencia

 

Sábado, 7 de febrero de 2009 – 14:20 GMT

 

Conocer los antecedentes climáticos de una región ayuda a los especialistas en conservación a encontrar nuevas especies, dice un estudio.

Un grupo de investigación de Norte y Suramérica se basó en la historia climática de la selva Atlántica de Brasil para detectar posibles núcleos de diversidad genética.

El proceso al menos dio resultados con ranas, identificando regiones con especies de larga descendencia biológica.

El estudio, publicado en la revista Science, podría servir para establecer "nuevas prioridades" para la conservación en regiones que contienen especies interesantes de plantas y animales.

"Con este método podemos identificar regiones que han servido como refugios para la biodiversidad", explicó la jefe de la investigación, Ana Carolina Carnaval, de la Universidad de California en Berkeley.

"Son zonas que han mantenido una estabilidad climática a través del tiempo, donde las comunidades regionales han logrado persistir", añadió.

Diversidad oculta

"A pesar de que aún no hemos logrado hacer un muestreo exhaustivo, pensamos que hay una gran cantidad de diversidad oculta, no documentada, y el potencial de encontrar muchas especies desconocidas para la ciencia", concluyó Carnaval.

En una época, la selva Atlántica se extendía por miles de kilómetros a lo largo de la costa brasileña y se adentraba hasta Paraguay y el norte de Argentina.

Menos de 10% de la selva original se conserva y lo que queda está fragmentado en pequeños bosques sobre colinas.

El estudio se realizó sobre tres especies de ranas.

Se le considera como una Reserva de la Biosfera Mundial, por las riquezas ecológicas que se encuentran en su interior.

El equipo de la Dra. Carnaval utilizó modelos climáticos para demostrar que la zona central de la selva había sufrido menos variación de clima en los últimos 20.000 años que la más explorada región del sur.

Su hipótesis es que las especies pueden haber sobrevivido libres de fluctuaciones climáticas, mientras que en otras partes de la selva su existencia hubiera sido más transitoria.

Para confirmar la idea, tomaron el ADN de tres especies de ranas que se encuentran a lo largo y ancho de la región y encontraron que aquellas que ocupan la parte central de la selva tenían mayor diversidad genética, indicando que esas poblaciones habían permanecido más estables durante los milenios.

Si la hipótesis se pudiera aplicar de manera general, dicen, serviría para señalar zonas que podrían ser objeto de investigación.

"Creemos que esta técnica puede ser aplicada a otros países y otros núcleos para identificar regiones de las que no se tienen muestras todavía y que podrían contener diversidades aún desconocidas", dijo la Dra. Carnaval.

El concepto de "núcleos de biodiversidad" fue desarrollado por el científico británico Norman Myers hace 20 años y es un método ampliamente utilizado.

Aún así, los núcleos pueden ser bastante grandes – la selva Atlántica, por ejemplo – así que, en términos prácticos, señalando regiones dentro de estos como prioridades investigativas o de conservación puede ser importante.

"Es una herramienta que las organizaciones de conservación podrían incorporar en el momento de tomar decisiones", dijo a la BBC Jonathan Baillie, de la Sociedad Zoológica de Londres.

 

 

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