La física de los enjambres de langostas explica su éxito evolutivo

 

La física de los enjambres de langostas explica su éxito evolutivo

 

 

 

Aplicando una vieja teoría que ha sido empleada para explicar el flujo de agua a través del subsuelo y la expansión de los incendios forestales, un equipo de investigadores puede haber encontrado una respuesta a una cuestión ecológica y evolutiva que ha intrigado durante mucho tiempo a la comunidad científica: ¿Por qué la evolución ha favorecido que las langostas pasen de un estilo de vida solitario e inofensivo a formar enjambres masivos capaces de devastar campos de cultivo hasta dejar la tierra desnuda?

 

(NC&T) En su estudio, llegan a la conclusión de que, una vez que la aglomeración de insectos alcanza un cierto valor umbral, el mantenerse unidos reduce las posibilidades de ser atacados por sus depredadores, no sólo por el aspecto amenazante de tales enjambres, sino también porque al ocupar menos espacio que si estuvieran más esparcidos, y sin áreas internas vacías por las que un depredador pueda moverse con facilidad, se reducen mucho las probabilidades de que éstos accedan al enjambre.

Las langostas son una bien conocida y muy temida plaga. A ello contribuye la capacidad de estos insectos para aglomerarse bruscamente en cantidades asombrosas cuando las condiciones son las adecuadas. También han sido de interés debido a su capacidad extraordinaria para pasar de un estado social solitario a formar masivos grupos migratorios.

A pesar del interés que despiertan, los científicos no tenían, hasta ahora, ninguna explicación satisfactoria para la evolución de este comportamiento.

En el nuevo estudio, los investigadores aplicaron conceptos teóricos utilizados habitualmente para estudiar cómo se conectan y cómo se comportan las agrupaciones generadas de manera aleatoria. Valiéndose de este enfoque, han logrado mostrar que podría ser muy desventajoso para las langostas individuales continuar dispersas por tiempo indefinido cuando su población estalla demográficamente. Si permaneciesen dispersas siendo elevada su población en una zona, atraerían con facilidad a sus depredadores y serían presas fáciles.

Los resultados del estudio sugieren que la selección natural derivada de la presión de los depredadores ha sido una influencia decisiva en la tendencia de estos insectos a agruparse en grandes enjambres. Y sin duda, la misma clase de mecanismo evolutivo debe haber influido en las conductas sociales de otras especies.

La investigación ha sido llevada a cabo por expertos de Rothamsted Research, la Universidad de Sydney y la Universidad de Greenwich.

-ENLACES A INFORMACION SUPLEMENTARIA EN INTERNET:

http://www.scitech-news.com/ssn/index.php?option=com_content&view=article&id=797:why-locusts-abandon-a-solitary-life-for-the-swarm&catid=49:zoology&Itemid=69

Martes, 03 Febrero, 2009 – 02:30

 

 

 

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