El alca gigante – Pinguinus impennis

 

El alca gigante

 

 

 Pinguinus impennis de Errol Fuller

 

Sus preciosos restos valen su peso en oro

 

El pingüino gigante era una de las aves más notables del Atlántico Norte. Conoció un destino trágico y acabo por desaparecer totalmente.

Es la única ave europea realmente extinguida en la época reciente.

 

El alca gigante frecuentaba las costas de todas las islas e islotes del Atlántico Norte. Efectuaba migraciones estacionales, en el curso de las cuales los miembros de una colonia se reunían para un largo periplo marítimo. En otoño, nadaba hacia el sur, y volvía hacia el norte en la primavera. Durante el invierno, frecuentaba las costas europeas, descendiendo hasta España.

 

 

El alca gigante

 

El pingüino gigante estaba perfectamente adaptado a la vida acuática. Nadaba en superficie, sosteniendo su cuello vertical y su cabeza por encima del agua. A la más mínima alarma, buceaba y se ponía a salvo con una huida rápida. Bajo el agua, esta ave “volaba”, a la manera de los pájaros bobos, avanzando a una velocidad prodigiosa. Se alimentaba de peces pequeños. Su grito era una especie de graznido breve aunque sonoro. En tierra, el alca gigante se mantenía muy derecho y tenía aspecto altivo, aunque sus andares fuesen pesados y torpes.

 

El hombre cazaba a esta ave por su carne comestible y por sus plumas. Catástrofes naturales apresuraron su desaparición, como por ejemplo la famosa erupción volcánica submarina de 1830, cerca de Islandia, que engulló varios islotes que albergaban inmensas colonias, causando la muerte de centenares de pingüinos gigantes.

 

Un ave tan sumamente rara despertó entonces el interés de todos los coleccionistas europeos, que pagaron cantidades cada vez más desorbitadas por hacerse con una piel o un ejemplar disecado de alca gigante.

 

En 1840, los marineros de la zona informaron de que la población había desaparecido después de varias expediciones furtivas. En 1844, Carl Siemsen, de Reikiavik, persuadió al pescador Vilhjalmur Hakonársson para realizar una última expedición a la isla, pues había oído que en Dinamarca ofrecían 100 coronas por un solo pellejo de alca gigante que pudieran encontrar.

 

Hakonársson desembarcó en Eldey el 2 de junio junto con otros tres hombres, y dos días más tarde consiguieron divisar entre las gaviotas una sola pareja de alcas en su nido. Las mataron y ya no se volvió a conocer la existencia de ningún otro ejemplar vivo.

 

 

  

Huevos de Pinguinus impennis

 

Actualmente, los escasos despojos disecados de esta ave valen fortunas, así como los huevos, de los que sólo quedan unos 70 ejemplares en todo el mundo.

 

 

Pinguinus impennis

 

 

 

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Especies extinguidas. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a El alca gigante – Pinguinus impennis

  1. Monika iSabel dijo:

    q xido y q mal q se haya extinto..

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s