El tiburón martillo de Malpelo, una especie de cuatro naciones

 

El tiburón martillo de Malpelo, una especie de cuatro naciones

 

 

 

 

Foto: Cortesía Fundación Malpelo.Tiburones martillo en la isla de Malpelo.

 

Rastreos satelitales indican que no solo vive en la isla, sino también va a Ecuador, se mueve en aguas panameñas y visita Costa Rica. Por ello, urgen leyes transnacionales para frenar su extinción.

 

‘64.000’, un tiburón martillo, habría nacido en la isla de Malpelo hace aproximadamente 10 años, pero todos los que lo vieron por primera vez pensaron que nunca se había movido de allí.

 

Creció en el fondo del océano al amparo de un centenar de sus congéneres. Esquivó barcos y de paso las redes y arpones de cazadores ilegales que iban detrás de su aleta afrodisíaca.

 

Nadó y asombró a muchos. Vivió las 24 horas del día pensando únicamente en calmar su apetito a punta de calamares, cangrejos y camarones, hasta que un buzo se le acercó a sangre fría y le instaló en su lomo una marquilla satelital que lo sacó del anonimato ‘64.000’ fue su nombre.

 

Así, y sin saberlo, pasó de ser cualquier tiburón martillo a convertirse en ‘64.000’, una especie de ‘mesías para su especie. Porque durante al menos un mes estuvo enviando señales de sus recorridos y de su comportamiento. Datos suficientes para que un grupo de científicos pudieran determinar que su ‘pasaporte’ no era solo colombiano, como se sospechaba.

 

‘64.000’ se mueve por todo el océano Pacífico Oriental con tranquilidad y sin restricciones fronterizas. En un rastreo que duró 26 días, recorrió 2.240 kilómetros desde Malpelo hasta las islas Galápagos, en Ecuador.

 

Otros 68 tiburones de Malpelo ‘elegidos’ como él, que fueron bautizados con nombres estadísticos similares, no solo confirmaron esos desplazamientos, sino que demostraron que entran y salen de Costa Rica como ‘Pedro por su casa’.

 

Van hasta el Parque Nacional Isla del Coco, en ese país, y no falta el que alcanza a llegar a la frontera con Panamá, cerca de la Isla Coiba.

 

Estos resultados confirman que la supervivencia del tiburón, en crisis por la pesca ilegal, no puede depender de los esfuerzos aislados de cada estado. Es necesaria la conformación de un corredor marino entre las naciones que resguardan la especie, un predador que se hace más vulnerable porque se reproduce tarde y tiene pocas crías, y que es vital para el equilibrio de la vida marina.

 

"Este hallazgo nos lleva a pensar que es urgente diseñar un plan regional de protección y preservación", explicó Germán Soler, biólogo de la Fundación Malpelo, que lideró la investigación en los últimos dos años.

 

El estudio, que se concentró en instalarles a los tiburones marquillas satelitales y acústicas para monitorearlos, tuvo el apoyo del Fondo para la Acción Ambiental y la Niñez, la Unesco, Conservación Internacional y Whitley Awards.

 

Además, se deberían hacer leyes transnacionales que blinden el futuro de esta especie, una de las más exóticas del mar por la forma de su cabeza, que, según algunos expertos, usa para nadar con facilidad, pero que, según otros, tiene poderes sensoriales con los que captura a sus ‘víctimas’, planteó Soler.

 

"En Galápagos, la Isla del Coco y en Malpelo, por ejemplo, está prohibida la pesca, pero ahora sabemos que el animal no está siempre allí y que apenas sale de esas áreas comienza a peligrar", agregó Soler.

 

Y es que mientras ‘64.000’ se sigue moviendo por el Pacífico, la Unión Mundial para la Naturaleza (Uicn) los tiene incluidos a él y a su ‘familia’ en la lista de los animales ‘casi amenazados’, una categoría que explica que si no se toman medidas pronto, las posibilidades de una extinción aumentarían.

 

Cada año se comercializa la carne de al menos 38 millones de ejemplares de tiburón de diferentes clases, y principalmente de los llamados pelágicos como el martillo, que nadan muy cerca de la superficie del mar. Cifra tres veces más alta que la autorizada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO), según una investigación de la UICN llamada ‘Puedes nadar, pero no te puedes esconder’.

 

‘64.000’ sigue en la mira de los depredadores mientras algunos piden su defensa. "Todo debería terminar en un ordenamiento pesquero que fije unas cuotas de caza específicas y que los pescadores quieran y puedan respetar", explicó Soler. Y también para que su vida no termine como acabó la de otro de sus hermanos marcados, cuya señal satelital comenzó a moverse de repente hacia el puerto de Buenaventura (Valle).

 

En ese momento se supo que este ejemplar no había escogido una nueva ruta para explorar, sino que iba atrapado en una red de un barco pesquero ilegal, donde fue despedazado.

 

Se usan para hacer sopas

A diferencia de otros tiburones, el martillo suele nadar en grupo, por eso es muy fácil de capturar.

Generalmente basta que un buque arroje sus redes sobre una gran bandada para acabar con todos ellos al mismo tiempo.

La carne del tiburón vale poco, pero ocurre lo contrario con su aleta. Es usada para preparar una sopa que es símbolo de estatus en China. Los pescadores la cortan y devuelven el animal al agua, que termina desangrado.

En ese país con más de mil personas, cerca del 30 por ciento ha probado ese alimento, según Greenpeace.

El control de la pesca ilegal de tiburones puede ser difícil porque no hay restricciones en aguas internacionales. En Colombia, el ‘A.R.C Sula’, barco de la Armada, hace patrullajes por Malpelo para controlarla. El navío es apoyado por Parques Nacionales, Conservación Internacional y Minambiente.

Javier Silva Herrera
REDACCIÓN VIDA DE HOY

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Animales. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s