Los hábitos alimentarios de las ballenas jorobadas y su costo energético

 

Los hábitos alimentarios de las ballenas jorobadas y su costo energético

 

 

 

Un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de la Columbia Británica (Canadá), la Universidad de California en San Diego (EE.UU.) y el CRC (Cascadia Research Collective), una organización sin ánimo de lucro con sede en Washington, revela cómo uno de los animales más grandes de la Tierra se da un banquete a base de presas que figuran entre las más diminutas, y a qué costo lo hace.

(NC&T) Algunos mamíferos marinos de gran tamaño son famosos por sus largos periodos de buceo. Con un peso de hasta 40 toneladas, la ballena jorobada y sus parientes más cercanos tienen periodos relativamente cortos de buceo debido al tamaño de su cuerpo. El nuevo estudio plantea que esto tiene que ver con el enorme costo energético de su exclusiva conducta forrajera.

La ballena jorobada pertenece a un grupo de ballenas llamadas rorcuales, entre las cuales están la ballena de aleta y la ballena azul, el animal de mayor tamaño del que se tenga conocimiento. Estas ballenas se sumergen a gran profundidad para buscar bancos del diminuto zooplancton.

Mientras forrajean, las ballenas abren sus mandíbulas en un buceo de alta velocidad llamado embestida, provocando así una fuerza de fricción enorme, similar a la que ejerce un paracaídas al ser abierto en la persona o el vehículo que lo porta moviéndose a gran velocidad. En el caso de la ballena, esta enorme y súbita fricción obliga a los tejidos grasos de la ballena a expandirse para recoger un gran volumen de agua conteniendo presas, que se filtra a través de una estructura con forma de peine llamada filtro barbado cuando la ballena cierra su boca, y que permite al animal separar la comida del agua.

Jeremy Goldbogen y sus colegas siguieron la conducta forrajera de dos ballenas jorobadas cerca de la costa californiana mediante una etiqueta digital temporal y no invasiva que registra la profundidad, el ángulo del cuerpo y otros datos acústicos. El equipo logró con éxito registrar datos durante alrededor de 8 horas: Una ballena llevó a cabo 43 buceos y 362 embestidas, mientras la otra ejecutó 15 buceos y 89 embestidas.

El equipo descubrió que la alimentación mediante embestidas requiere una gran cantidad de energía en comparación con otras conductas. La ballena jorobada respira 3 veces más fuerte al retornar a la superficie después de un buceo en busca de comida que cuando canta.

Tal como resultaba previsible, el equipo comprobó que cuanto más duraba el buceo, más embestidas se producían, y más tiempo y más actividad respiratoria necesitaban las ballenas antes de poder volver a bucear.

-ENLACES A INFORMACION SUPLEMENTARIA EN INTERNET:

http://www.scitech-news.com/ssn/index.php?option=com_content&view=article&id=763:ubc-researcher-reveals-humpback-whales-dining-habits-and-costs&catid=49:zoology&Itemid=69

 

Lunes, 12 Enero, 2009 – 11:15

 

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